Los ciudadanos chinos son tradicionalmente amantes de las apuestas y con más de 380 millones de usuarios de Internet, China representa uno de los mercados más atractivos para la industria del juego online.
El juego fue declarado ilegal en 1949, el año en que el Partido Comunista asciende al poder. Sin embargo no logró evitar el crecimiento de una industria de juego clandestina, a la que se unieron los casinos online a través de Internet.
El gobierno chino decidió poner fin a las apuestas ilegales y comenzó una campaña de 6 meses, que finalizará en agosto, para ponerle fin a las apuestas ilegales. Según las autoridades, el juego clandestino en los sitios extranjeros ha provocado grandes pérdidas económicas al país (cerca de 1.5 billones de dólares), perturbando al orden social y económico.
Muchos operadores de juego online son extranjeros y cuentan con socios locales que fueron identificados en una gran campaña realizada en agosto de 2009. Incluso los operadores de sistemas de pago son buscados en esta cacería, junto con los proveedores de Internet que ofrecen acceso a estos sitios de juego online.
China, siguiendo su larga tradición de censura, ha decidido continuar la guerra contra los sitios pornográficos y violentos. Este sistema de censura conocido como la “Gran Muralla China” ha ganado reconocimiento internacionalmente.





